Chaika soñó que volaba
La vida del campo nunca fue fácil, en ningún lugar del mundo, en ninguna época. Pero en las zonas rurales de la recién formada Unión Soviética, lo eran mucho menos. Ella nació en una familia que la esperaba, la amaba y estaba preparada para protegerla, con amor sobre todo, porque no había mucho más. Sus papás Vladimir y Elena, trabajaban una pequeña parcela que se les asignó en esta tierra olvidada, donde nada había. El gobierno prometió entregar tierras para trabajo a todos los que quisieran trabajarlas, porque si algo le sobraba a la vieja Rusia – y a la nueva también – es tierra. Lo que no se imaginaban las personas es que ese pedazo de sueño con el que tanto se emocionaban, quedara literalmente en el lugar más recóndito del mundo. Pero sus papás no arrugaron la cara, llegando no más empezaron a preparar la tierra para trabajarla, antes incluso de construir un rancho para vivir. Su abuelo paterno vino a ayudar a su hijo a preparar su nuevo hogar y le trajo como obsequio el viejo tra...